lunes, 1 de julio de 2013

En la hoguera de tu cuerpo. (Pensamientos híbridos)



Si supieras que tu belleza es mas linda y reluciente que la estatua de Prometeo. ¡Prometeo! ese que fue castigado por los dioses del monte olimpo por haber repartido el fuego sagrado del conocimiento a los seres humanos, así mismo tu cuerpo conserva esa belleza dorada y sagrada envuelta de un enorme cariño y con el mas sabio de todos los conocimientos. 

¡Ternura! proyecta tu presencia una bella ternura que aquietas al mas inquieto de los inquietos al verte a ti oh al escuchar tu voz, oh al mencionar tu nombre. Tu presencia irradia una misteriosa e interminable belleza capaz de desbaratar y al mismo tiempo crear como la madre naturaleza.

 ¡Pasión! inspira una inagotable pasión en la belleza sutil de tu mirada, enterneces cuando miras, hechizas cuando tus ojos hablan, controlas con tu voz, cuando ríes, cuando te expresas con tus tiernas palabras.

¡Devoción! te conviertes en la mas profunda devoción sobre todo en los que han recorrido las calles curvilíneas de todo tu angelical cuerpo, anhelo de todo aquel que no lo haya hecho y sueño por alcanzar por muchos ese gran sublime deseo.

Tus palabras son ordenes captada para complacerte de forma rapida, provocas acción precisa e inmediata con tal de que te sientas tranquila, complacida y bien tratada.

La naturaleza de tu cuerpo por si sola habla, esta dotada de un esplendido color de piel, un hermoso pelo que compacta con la ingeniería de tu deslumbrante y delicado cuerpo. 

Quisieran muchos ser quemados por tu apasionado fuego, de tan solo pensarlo erizas la piel causando el mas derrochado de los pensamientos, con el deseo de recorrer desde la punta de tus pies  hasta la punta mas larga de la hebra de tus cabellos, quedándose así inmortalizado en el mas íntimo de tus actos, en la hoguera de tu cuerpo.


Si supieras que tu belleza es mas linda y reluciente que la estatua de Prometeo, al mirarte  iluminas con ternura, inspira con pasión,  tu fuego es el mas grande de los deseos, convirtiéndose en incontrolable devoción por aquellos que  quieren ser quemados en la hoguera de tu cuerpo.(Pensamientos híbridos) Miguel Alfonso Perez Jaquez.